Su padre la llevo al instituto en coche antes de irse al trabajo.
La noche anterior había llovido por lo que el ambiente era húmedo, no
había ni rastro del sol, seguramente el día de hoy volvería a llover. Miró su
reflejo en uno de los charcos que había en el asfalto del aparcamiento del
instituto. Llevaba el pelo ondulado tirando a rizado, se fijó como el castaño
extremadamente oscuro de su pelo hacía contraste con su cara que era más bien
pálida. Sus cejas eran finas y definidas, tenía los ojos grandes con el iris de
color castaño claro, en medio de todo ese castaño claro se podía ver una línea
verde que formaba un circulo entorno a la pupila, en los días de mucho sol
estos se veían mucho más claros, tenía muchas pestañas y muy largas, la nariz
era fina y un poco alargada, por último los labios, estos eran finos y rosados.
Iba vestida con un pantalón vaquero pitillo, sus deportivas anchas que hacían
el pie bastante más grueso y una sudadera rosa pálido de marca. Se dio cuenta
de que la gente la miraba, se colocó la mochila sobre el hombro izquierdo y
caminó con paso ligero hasta entrar en el gran edificio color arena, le
temblaban las manos, siempre le temblaban un poco, pero por el nerviosismo aun más.
Llevaba en la mano un horario y el número de aula en el que se daba cada clase,
tenía la esperanza de encontrar pronto el aula, pues aun que no era su primer
año allí, el instituto era lo demasiado grande como para conocer donde estaban
todas y cada una de sus aulas y llegar a tiempo para el comienzo de su primera
clase, educación plástica y visual.
Encontró el aula casi sin problemas, era una de las primeras en
llegar, era raro siempre solía llegar tarde, dos minutos tarde. Pensaba que en
esas mañanas de instituto en las que tienes que madrugar, los cinco minutos más
que te quedas adormecida en la cama son fundamentales luego, a la hora de
llegar puntual o no y a ella le encantaba disfrutar de esos últimos cinco
minutos.
-Señorita Novotny, siéntese en primera fila.
El profesor se percató de su presencia en cuanto entró en el aula, la
reconoció de inmediato, seguramente por la foto que mandaron sus padres en el
sobre de la matricula, todos los alumnos deben poner una foto suya de carné en
sus respectivos sobres, supuso que sería un hombre muy atento, para ser
profesor de esta asignatura hay que serlo, hay que saber mirar bien las cosas
para plasmarlas en papel, tenía cara de buenas migas, daba una primera buena
impresión, aun que a ella no le gustaba guiarse por las primeras impresiones,
casi siempre traicionan.
-Espero que le guste
dibujar, siéntese por aquí cerca. –Se dirigió al resto de los compañeros que al
parecer no habían aprovechado sus últimos cinco minutos de sueño y continuó
hablando con un tono alegre y energético. – Espero que les guste dibujar y que
disfruten de esta asignatura tanto como disfrutare yo impartiendo mi clase. En
cuanto lleguen el resto de sus compañeros, por ser el primer día, haremos una
pequeña presentación.
Heather suspiró, odiaba
los primeros días precisamente por eso, las presentaciones, era una chica
bastante tímida, no entendía como el profesor podía hablar con ese tono de voz
a tales horas de la mañana, se pregunta de donde podía sacar tanta energía. Se
sentó en la segunda mesa y se recostó sobre en respaldo de la silla mientras
miraba distante por la ventana, se preguntaba si en su clase le tocaría alguien
conocido o si debería pasar un curso solitario, sus pocos ánimos se disipaban a
la vez que iban pasando más compañeros suyos a clase, decidió dejar de mirar
quien entraba y quien no y se centro del todo en las vistas de las que
disfrutaba mirando por la ventana.
Al rato una fría mano se
posó sobre su hombro derecho, giró la cabeza rápidamente y sintió como sus
músculos faciales se tensaban formando una amplia sonrisa, era ella, la chica
con la que había ido a clase desde primero, Keira .
El año pasado había sido
un año de relax como decía ella, un año sin problemas, separadas en distintas
clases por decisión de un profesor, pensaba que iba a ser mejor para ambas,
pues juntas se distraían y que decir de esa separación, también logró influir
en su amistad, todo el verano sin ningún tipo de contacto, pero allí estaban
otra vez, juntas, como tantos años antes habían pasado. Sus cejas eran
indefinidas y de un color castaño claro, se le notaban muy poco, sus ojos eran
grandes de una forma ovalada su iris era de color castaño un par de tonos mas
claro que el color de los ojos de Heather y verdosos, su nariz era un poco
respingona y no tan estrecha, por último sus labios eran carnosos, llevaba la
cara bastante pintada, una gran cantidad de sombra de ojos negra y los labios
pintados de rojo, había cambiado bastante.
Se sentó a su lado y
comenzaron a charlar como si el último año no hubiera influido para nada en su
relación, pronto eran de nuevo inseparables.
La clase se llenó de gente
de un momento a otro y su charla se vio interrumpida por el inicio de la
presentación, tenían que salir de uno en uno a la pizarra, decir su nombre y hablar
brevemente de ellos, nombrar sus datos más relevantes.
Casi todo eran caras
conocidas para Heather y sobre todo para Keira ,ella era bastante más popular
debido a los extrovertida y alocada que era.
Heather deseaba que la
presentación acabase cuanto antes, le tocaría pronto salir a la pizarra y
estaba nerviosa, no sabía que decir de ella misma, nunca se le había dado bien
describirse y mucho menos las apariciones en publico.
Antes de que le tocase el
turno había salido una de las chicas más populares de todo el instituto,
Ashley, rubia, de ojos azules, se puede decir que estaba echa toda una barbie,
pero en todos sus sentidos, no solo en cuento a lo que el físico respecta, los
aplausos inundaron la estancia en cuanto ella acabo su presentación la cual se
había convertido en una crítica hacia las demás compañeras y su manera de
vestir. El siguiente fue un muchacho, no le prestó especial atención a decir
verdad ni se enteró de su nombre, su concentración se centro en que iba a decir
ella, escribiendo las pocas ideas que se le pasaban por la cabeza en un papel.
Hizo su presentación lo más rápido que le fue posible y se sentó de nuevo en su
sitio apresuradamente, la presentación había llevado bastante tiempo de la
clase.
Paseó la mirada un par de
veces por los rostros concentrados de todos y cada uno de los presentes en el
aula, unos reían otros prestaban atención al profesor, el cual en ese momento
indicaba como había que llevar a cabo la tarea, había unos que se limitaban a
trocear sus gomas para tirárselas entre ellos. La tarea era sencilla, tenían el
resto de la clase para hacer un boceto a carboncillo de lo que quisieran, aun
que recomendó hacer un autorretrato y lo premiaría con una puntuación más alta.
Heather comenzó a dibujar, sus dibujos normalmente reflejaban su estado
anímico, de modo que se centró en crear un boceto inexpresivo, era difícil,
demasiado.
Tocó el timbre lo que
indicaba que ya debería de tener terminada la tarea pero no era así. Le había
llevado más tiempo de lo previsto, se quedó mirándolo durante un instante, era
un autorretrato, a decir verdad no se le parecía mucho, no tenía un espejo allí
delante para mirarse, supongo que el dibujo reflejaba como le anhelaba ser, el
rostro del dibujo lucía una amplia sonrisa. Cerró el cuaderno de dibujo, por
suerte el profesor les dejó terminarlo en casa, no cerró la mochila, tenía
prisa por encontrar la ubicación de su siguiente clase, Keira tampoco sabía
donde estaba, así que se la cargó sobre el hombro izquierdo y salió a paso
ligero con el cuaderno y la hoja suelta entre medias, al lado de Keira con la
cual había comenzado una conversación más seria que las que habían tenido
mientras realizaban sus trabajos.
-
Deberíamos volver a investigar, hemos estado un año entero sin hacer nada,
quien sabe como pueden estar las cosas ahora, era asunto nuestro y lo hemos
dejado de lado, por una parte seremos culpables de lo que ocurra al no haber
actuado, ya sabes a lo que me refiero Heather, sabes hasta que punto pueden
llegar, que no se andan con chiquillas.
- Bien sabes que estoy
totalmente de acuerdo contigo, este tema pone los pelos de punta, pero llevamos
conviviendo con él mucho tiempo, no tengo el mayor reparo en seguir con
nuestras investigaciones, es más, el juego comienza de nuevo, seguro que ya
están al tanto de que volvemos a estar juntas o quizás lo tuvieran todo ya
planeado, es un poco frustrante.
- Poco a poco Heather,
poco a poco lograremos ir progresando y recuperar todo el tiempo que hemos
perdido, debemos ir al bosque, allí es donde suelen ocurrir las cosas ¿No? Pues
ya esta, debemos ir cuanto antes.
Tras esto último se asomó por el hueco de la puerta, el pasillo se
inundaba de alumnos por momentos, nada mas salir se topó de frente con un
muchacho moreno, alto y delgado, no tuvo tiempo de fijarse en nada más este
siguió de largo y ella hizo lo mismo, en dirección contraria, tratando de
responder a su amiga que seguirían esa charla en un lugar más apropiado pero
ella al parecer se había olvidado ya del tema y se limitaba a, según ella intentar
hacer entrar en razón a Heather, recordándola como era el chico con el que
había chocado. Se paró frente a la puerta de entrada al centro, depositó la
mochila en el suelo y empezó a buscar el horario, en el ponía el número del
aula a la que tenían que ir y les sería mucho más fácil encontrarla; no lo
encontraba, quizás lo había guardado dentro de algún libro o cuaderno, echó un
vistazo por el blog de dibujo, el horario no estaba allí, era de esperar, lo
que le sorprendió fue que tampoco se encontraba allí guardado su boceto,
seguramente se le había caído por el pasillo al salir del aula, retrocedieron
rápidamente para buscarlo pero el dibujo no estaba por ningún lado, al fin se
rindió y dio por perdido su trabajo de plástica, además Keira no hacia más que
repetirla que ese dibujo no parecía suyo, que no le gustaba. Haría uno nuevo y
lo entregaría mañana como si nada, los pasillos estaban casi despejados, le
fueron preguntando a la primera persona con la que se cruzaban y así se pasaron
el día entero recorriendo los pasillos del instituto en busca de las clases a
las que debían asistir.
El día le parecía horroroso, a Keira le habían ido a buscar a la
salida sus nuevas amigas y ahora Heather se encontraba sentada en las desiertas
escaleras de piedra del patio del instituto, con el cielo encapotado y bastante
humedad en el ambiente esperando a su madre, no quedaba nadie era la última,
empezaba a proponerse volver sola a casa, estaba un tanto lejos pero era mejor
que quedarse como un pasmadote esperando a que comenzase la lluvia y empaparse.
Su madre, Mery, se había olvidado por completo de ella, suspiró una y otra vez
mientras avanzaba con las manos metidas en los bolsillos de su sudadera. No
sabía como lo hizo pero logró llegar a casa sin mucha dificultad, suerte
supongo, si, llamémoslo así. Su madre abrió la puerta y exclamó nada más verla
.- ¡Oh, lo siento cariño!¿Estás bien?.- No contestó, subió a su habitación y se
puso ha hacer un nuevo boceto para plástica, estaba cansada y le deprimía
pensar que el día de hoy sería rutina, que seguramente su madre la haría volver
andado ahora que descubrió que podía hacerlo sin complicaciones.
